Una investigación que empezó contra una banda de clonadores de tarjetas débito y crédito que operaba en Bucaramanga, terminó por dejar al descubierto toda una agrupación delincuencial que tenía entre sus planes defraudar la nomina de los funcionarios de la Fiscalía de Villavicencio, donde pretendían hurtar mil 600 millones de pesos.
El caso fue puesto al descubierto por el Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía tras un trabajo investigativo de diez meses, que además reveló cómo esta agrupación delictiva operó para clonar las tarjetas débito y crédito de 60 confiados e incautos bumangueses.
Según el proceso investigativo, la banda fue desmantelada tras un largo proceso de seguimiento que empezó en agosto del año pasado cuando los organismos de inteligencia ubicaron a dos meseros que trabajaban en un reconocido restaurante de Bucaramanga.
El informe de las autoridades señala que estos dos meseros, a espaldas de los dueños del restaurante, hacían parte de los tentáculos desfalcadores de la organización delincuencial y su tarea era la de copiar en un lector de banda magnética, la información de las tarjetas débito y crédito con la que los clientes pagaban sus cuentas.
Luego esta información era pasada a otros sujetos quienes con un software de última tecnología sacaban la información y la pasaban a otras tarjetas falsas con las que defraudaban el patrimonio de sus víctimas, quienes sólo se percataban del robo cuando revisaban los extractos bancarios.
Las autoridades aseguran además que los brazos de la agrupación delincuencial, en su fase de recolección de información de las bandas magnéticas de las tarjetas débito y crédito, se extendió a supermercados de cadena, discotecas, y estaciones de servicio, de Bucaramanga, entre otras ciudades del país.
El seguimiento
El trabajo investigativo de los hombres del CTI empezó con la interceptación de los teléfonos utilizados por los integrantes de la banda. En total, previa orden de la Fiscalía, fueron interceptados 25 celulares y seis líneas fijas.
Las conversaciones que mantenían los delincuentes iban orientando la investigación para la cual se hizo un análisis comparativo con 130 casos de defraudación financiera, con el fin de establecer los rasgos y los patrones de la modalidad delictiva.
Otra de las pruebas en contra de los capturados fue la interceptación de una correspondencia en la que los investigadores encontraron un lector de banda magnética utilizada para clonar las tarjetas débito y crédito de las potenciales víctimas.
Con buena parte de la investigación adelantada una comisión del CTI viajó a Barranquilla y a Cartagena para seguir de cerca los pasos de uno de los integrantes de la banda, a fin de recolectar material probatorio.
Iban por el ‘premio mayor’
En medio de ese proceso investigativo las autoridades descubrieron que además de clonar tarjetas, la banda ya había infiltrado la sede de la Fiscalía Seccional del Meta, Villavicencio, donde pretendían ejecutar un millonario hurto.
Ante tamaña evidencia las operaciones de inteligencia se centraron entre Bucaramanga y Villavicencio. Fue entonces cuando expertos en informática forense y funcionarios de control telemático de la Fiscalía develaron el plan que tenía la organización delincuencial para hurtar mil 600 millones de pesos.
Según los investigadores los delincuentes iban a utilizar un software espía para defraudar la nómina de los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación, seccional Villavicencio-Meta.
Al parecer la compañera sentimental del jefe de la banda delincuencial fue quien infiltró las dependencias de la Fiscalía en Villavicencio, situación que les estaba facilitando el trabajo.
Las capturas
Tras diez meses y con todo el material probatorio los investigadores del CTI solicitaron ante la Fiscalía la expedición de seis órdenes de captura y de cuatro allanamientos, los cuales se hicieron efectivos la noche del miércoles.
En Bucaramanga el CTI hizo efectivas cuatro capturas. Se trata de Paola Andrea Romero Jaimes, detenida en el barrio La Concordia; Luis Yesid Solano Sánchez, arrestado en el barrio Alarcón; Luis Eduardo Vega Bohórquez, alias ‘Lucho’, privado de la libertad también en el barrio Alarcón, y a Kevin Jordan Tavera Solano, detenido en el barrio Los Guaduales, en Bucaramanga.
En un operativo simultáneo el CTI capturó en Villavicencio a José Beltrán Guanteros, alias ‘Fercho’ y a Nancy Patricia Collantes, empleada de la sección de pagaduría de la Fiscalía seccional de Villavicencio.
En las próximas horas los capturados serán presentados en audiencia pública en el Centro de Servicios Judiciales de Bucaramanga, ante un juez de control de garantías.
La Voz del experto
Celina Mejía Carvajal
Directora (e) del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI de la Fiscalía, seccional Santander.
“Empezamos la investigación en agosto del año pasado y tras los análisis que se hizo del caso se determinó que estas personas además de dedicarse a la clonación de tarjetas estaban incursionado en fraudes electrónicos y la idea de ellos era de apropiarse de alrededor de dos mil cien millones, que vale la nómina que los cerca de 800 empleados que tiene la Fiscalía en el Meta.”
Así clonaban las tarjetas
Cuando el cliente iba a pagar con tarjeta los meseros, en un descuido de la víctima, la pasaban por un lector de  bandas magnéticas, y luego la devolvían.
Después los delincuentes las procesaban la información de la tarjeta en un software y luego la graban en otras tarjetas.
Los delincuentes sacaban al mercado la tarjeta clonada para realizar transacciones y compras.
La víctima sólo se percataba de la clonación cuando consultaba el extracto bancario.

vanguardia-mini – www.vanguardia.com

Una investigación que empezó contra una banda de clonadores de tarjetas débito y crédito que operaba en Bucaramanga, terminó por dejar al descubierto toda una agrupación delincuencial que tenía entre sus planes defraudar la nomina de los funcionarios de la Fiscalía de Villavicencio, donde pretendían hurtar mil 600 millones de pesos.

El caso fue puesto al descubierto por el Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, de la Fiscalía tras un trabajo investigativo de diez meses, que además reveló cómo esta agrupación delictiva operó para clonar las tarjetas débito y crédito de 60 confiados e incautos bumangueses.

Según el proceso investigativo, la banda fue desmantelada tras un largo proceso de seguimiento que empezó en agosto del año pasado cuando los organismos de inteligencia ubicaron a dos meseros que trabajaban en un reconocido restaurante de Bucaramanga.

El informe de las autoridades señala que estos dos meseros, a espaldas de los dueños del restaurante, hacían parte de los tentáculos desfalcadores de la organización delincuencial y su tarea era la de copiar en un lector de banda magnética, la información de las tarjetas débito y crédito con la que los clientes pagaban sus cuentas.

Luego esta información era pasada a otros sujetos quienes con un software de última tecnología sacaban la información y la pasaban a otras tarjetas falsas con las que defraudaban el patrimonio de sus víctimas, quienes sólo se percataban del robo cuando revisaban los extractos bancarios.

Las autoridades aseguran además que los brazos de la agrupación delincuencial, en su fase de recolección de información de las bandas magnéticas de las tarjetas débito y crédito, se extendió a supermercados de cadena, discotecas, y estaciones de servicio, de Bucaramanga, entre otras ciudades del país.

El seguimiento

El trabajo investigativo de los hombres del CTI empezó con la interceptación de los teléfonos utilizados por los integrantes de la banda. En total, previa orden de la Fiscalía, fueron interceptados 25 celulares y seis líneas fijas.

Las conversaciones que mantenían los delincuentes iban orientando la investigación para la cual se hizo un análisis comparativo con 130 casos de defraudación financiera, con el fin de establecer los rasgos y los patrones de la modalidad delictiva.

Otra de las pruebas en contra de los capturados fue la interceptación de una correspondencia en la que los investigadores encontraron un lector de banda magnética utilizada para clonar las tarjetas débito y crédito de las potenciales víctimas.

Con buena parte de la investigación adelantada una comisión del CTI viajó a Barranquilla y a Cartagena para seguir de cerca los pasos de uno de los integrantes de la banda, a fin de recolectar material probatorio.

Iban por el ‘premio mayor’

En medio de ese proceso investigativo las autoridades descubrieron que además de clonar tarjetas, la banda ya había infiltrado la sede de la Fiscalía Seccional del Meta, Villavicencio, donde pretendían ejecutar un millonario hurto.

Ante tamaña evidencia las operaciones de inteligencia se centraron entre Bucaramanga y Villavicencio. Fue entonces cuando expertos en informática forense y funcionarios de control telemático de la Fiscalía develaron el plan que tenía la organización delincuencial para hurtar mil 600 millones de pesos.

Según los investigadores los delincuentes iban a utilizar un software espía para defraudar la nómina de los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación, seccional Villavicencio-Meta.

Al parecer la compañera sentimental del jefe de la banda delincuencial fue quien infiltró las dependencias de la Fiscalía en Villavicencio, situación que les estaba facilitando el trabajo.

Las capturas

Tras diez meses y con todo el material probatorio los investigadores del CTI solicitaron ante la Fiscalía la expedición de seis órdenes de captura y de cuatro allanamientos, los cuales se hicieron efectivos la noche del miércoles.

En Bucaramanga el CTI hizo efectivas cuatro capturas. Se trata de Paola Andrea Romero Jaimes, detenida en el barrio La Concordia; Luis Yesid Solano Sánchez, arrestado en el barrio Alarcón; Luis Eduardo Vega Bohórquez, alias ‘Lucho’, privado de la libertad también en el barrio Alarcón, y a Kevin Jordan Tavera Solano, detenido en el barrio Los Guaduales, en Bucaramanga.

En un operativo simultáneo el CTI capturó en Villavicencio a José Beltrán Guanteros, alias ‘Fercho’ y a Nancy Patricia Collantes, empleada de la sección de pagaduría de la Fiscalía seccional de Villavicencio.

En las próximas horas los capturados serán presentados en audiencia pública en el Centro de Servicios Judiciales de Bucaramanga, ante un juez de control de garantías.

La Voz del experto

Celina Mejía Carvajal

Directora (e) del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI de la Fiscalía, seccional Santander.

“Empezamos la investigación en agosto del año pasado y tras los análisis que se hizo del caso se determinó que estas personas además de dedicarse a la clonación de tarjetas estaban incursionado en fraudes electrónicos y la idea de ellos era de apropiarse de alrededor de dos mil cien millones, que vale la nómina que los cerca de 800 empleados que tiene la Fiscalía en el Meta.”

Así clonaban las tarjetas

  1. Cuando el cliente iba a pagar con tarjeta los meseros, en un descuido de la víctima, la pasaban por un lector de  bandas magnéticas, y luego la devolvían.
  2. Después los delincuentes las procesaban la información de la tarjeta en un software y luego la graban en otras tarjetas.
  3. Los delincuentes sacaban al mercado la tarjeta clonada para realizar transacciones y compras.
  4. La víctima sólo se percataba de la clonación cuando consultaba el extracto bancario.