El número de denuncias por delitos informáticos, principalmente hurto de fondos, se elevó en más de 160 por ciento en el Perú, lo que evidencia un aumento de este tipo de accionar delictivo en los últimos años, informó la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la Policía Nacional. Personal de esta división detalló que en el año 2006 la Divindat presentó a las autoridades judiciales 276 casos de delitos informáticos y al año siguiente esta cifra se elevó a 403 casos. Mientras que en el 2008 los casos totalizados fueron 463 a nivel nacional.
Los delitos con mayor número de casos fueron el hurto de fondos, que en el año 2006 representó un total de 93 casos y creció hasta 239 casos en el 2008.
Asimismo, los delitos tecnológicos –como el phishing, clonación de tarjetas de crédito o debito, entre otros- registraron 77 casos denunciados en el 2006, incrementándose hasta 128 casos en el 2008.
“Gracias al minucioso cuidado del personal de la Divindat en las investigaciones, hasta el momento ningún caso presentado a las autoridades judiciales ha sido rechazado”, resaltó el jefe de esa división especializada de la PNP, coronel Oscar González.
De otro lado, la Divindat indicó que la reincidencia en la comisión de delitos informáticos en el Perú fluctúa entre el 10 y el 15 por ciento, sobre todo en la modalidad de hurto de fondos.
González señaló que este nivel de reincidencia es bajo comparado con otros delitos, y pese a que es más difícil identificar a los criminales informáticos por la falta de una legislación acorde con la realidad.
Indicó que uno de los aspectos que la ley no contempla, por ejemplo, es el acceso a las direcciones de los correos electrónicos y páginas web –conocidos como IP- utilizados por los criminales, porque dicha información está considerada como secreto de las comunicaciones y se requiere de la autorización del juez.
Esto permite que los delincuentes “de cuello blanco” sigan actuando impunemente, sumando más víctimas y amasando más dinero, pues saben que la Policía tardará al menos un mes en obtener la autorización judicial para levantar el secreto bancario y luego el permiso de la entidad financiera para rastrear las cuentas donde depositan el dinero sustraído a las víctimas, agregó.

losandes-peru – www.losandes.com.pe

El número de denuncias por delitos informáticos, principalmente hurto de fondos, se elevó en más de 160 por ciento en el Perú, lo que evidencia un aumento de este tipo de accionar delictivo en los últimos años, informó la División de Investigación de Delitos de Alta Tecnología (Divindat) de la Policía Nacional. Personal de esta división detalló que en el año 2006 la Divindat presentó a las autoridades judiciales 276 casos de delitos informáticos y al año siguiente esta cifra se elevó a 403 casos. Mientras que en el 2008 los casos totalizados fueron 463 a nivel nacional.

Los delitos con mayor número de casos fueron el hurto de fondos, que en el año 2006 representó un total de 93 casos y creció hasta 239 casos en el 2008.

Asimismo, los delitos tecnológicos –como el phishing, clonación de tarjetas de crédito o debito, entre otros- registraron 77 casos denunciados en el 2006, incrementándose hasta 128 casos en el 2008.

“Gracias al minucioso cuidado del personal de la Divindat en las investigaciones, hasta el momento ningún caso presentado a las autoridades judiciales ha sido rechazado”, resaltó el jefe de esa división especializada de la PNP, coronel Oscar González.

De otro lado, la Divindat indicó que la reincidencia en la comisión de delitos informáticos en el Perú fluctúa entre el 10 y el 15 por ciento, sobre todo en la modalidad de hurto de fondos.

González señaló que este nivel de reincidencia es bajo comparado con otros delitos, y pese a que es más difícil identificar a los criminales informáticos por la falta de una legislación acorde con la realidad.

Indicó que uno de los aspectos que la ley no contempla, por ejemplo, es el acceso a las direcciones de los correos electrónicos y páginas web –conocidos como IP- utilizados por los criminales, porque dicha información está considerada como secreto de las comunicaciones y se requiere de la autorización del juez.

Esto permite que los delincuentes “de cuello blanco” sigan actuando impunemente, sumando más víctimas y amasando más dinero, pues saben que la Policía tardará al menos un mes en obtener la autorización judicial para levantar el secreto bancario y luego el permiso de la entidad financiera para rastrear las cuentas donde depositan el dinero sustraído a las víctimas, agregó.