El 26 de julio de 1989, Robert Morris fue acusado por propagar el primer virus de la Red, infectando a más de 6,000 universidades, centros de investigación y computadores militares.

Estudiante acusado por infectar red de computadores
Robert Tappan Morris era un graduado de Harvard y un estudiante de postgrado en Cornell cuando desarrolló el primer virus ampliamente esparcido de la Red, y el primer virus “gusano.” Morris desarrolló el gusano para “hacerse una idea del tamaño de la Red,” pero termino esparciéndose a través de una red de 60,000 computadores, infectando a 6,000 de ellos.

Según explica HowStuffWorks, un gusano es un programa computacional con la capacidad de replicarse y esconderse en los discos duros de los computadores y propagarse a otros computadores. Estos virus utilizan el tiempo y la banda del computador al replicarse, y viajan de computador a computador a través de las brechas en los sistemas de seguridad, infectando redes completas de computadores. Un error de programación causó que el virus se replicara incontrolablemente en vez de esconderse inofensivamente, inutilizando los computadores infectados y facilitando su detección.

El gusano de Morris viajó a través de Arpanet, el precursor del Internet de hoy, e infectó computadores en universidades, centros de investigación e instalaciones militares. Ironicamente, el padre de Morris era el científico jefe de tecnología para la Agencia de Seguridad Nacional en ese tiempo.

Una vez descubierto, Morris fue la primera persona acusada por hackear la Red bajo el Acta de Fraude y Abuso Constitucional de 1986. Morris fue considerado culpable en 1990 y sentenciado a 400 horas de servicio comunitario y tres años de libertad condicional, y castigado con una multa de 10,050 dólares. PBS ofrece una “sinopsis de la filosofía tras la regulación de los código computacionales, seguido de un resumen de las leyes que han sido aprobadas, específicamente o no, para los crímenes computacionales.”

El New York Times escribió un artículo sobre el tema el 27 de julio de 1989, el día luego de la acusación de Morris, revelando que tomó ocho meses para que el Departamento de Justicia desarrollara un caso para una acusación frente al gran jurado. Los expertos legales especulaban que había un debate interno sobre cómo probar los cargos; bajo el Acta de Fraude y Abuso Computacional aprobada en 1986, “los acusadores deben probar que el Sr. Morris intentó inutilizar la red computacional.”

Opinión y análisis: ¿Fue el gusano de Morris beneficioso a largo plazo?
La opinión publica sobre Morris, al igual que la de los hackers hoy en día, estaba dividida. Algunos consideraron que lo que hizo fue un mal necesario: su descubrimiento y explotación de los problemas de seguridad computacional ayudaron a llevar a su solución, según explica el New York Times. Otros, sin embargo, lo vieron como un criminal que había maliciosamente dañado propiedad, accedido a información confidencial y creado pánico nacional entre usuarios de computadores.

En 1988, John Markoff del New York Times comentó que “el hacker computacional parece ser al mismo tiempo un tesoro nacional y un dolor de cabeza nacional, y si el país va a cosechar los frutos de su creatividad, puede tener que aprender con ellos.” De cualquier forma, la historia de Morris ha quedado marcada como la de uno de los hackers más influyentes de todos los tiempos.