No se convierta en una víctima de los fraudes típicos de una economía en crisis

No se convierta en una víctima de los fraudes típicos de una economía en crisis

Si como resultado de la crisis económica por la que atraviesa el país usted se encuentra desempleado, a punto de perder su casa o abrumado por las deudas de tarjetas de crédito, tenga cuidado de no añadir a su lista de problemas el de convertirse en una víctima más de los estafadores que parecen haberse reproducido a la par de los problemas financieros de los estadounidenses.

Los expertos advierten que mientras que la economía del país continúa “enfriándose” las estafas y engaños por parte de individuos y compañías inescrupulosas se encuentran en plena ebullición.

Karen P. Varcoe, especialista en asuntos del consumidor, de Extensión Cooperativa de la Universidad de California, destaca, en un artículo recientemente publicado, una serie de estafas y timos que le han costado ya miles de dólares a los consumidores estadounidenses durante la actual crisis económica.

Varcoe señala que “los embaucadores se están aprovechando de la precaria situación, incluyendo la dificultad de obtener crédito y la alta tasa de desempleo, para convencer a las personas a aceptar ofertas fraudulentas y engañosas que, a simple vista, aparentan ser beneficiosas pero que en realidad pueden costar mucho dinero o resultar en el robo de identidad”.

Entre las estafas más comunes se encuentran los llamados “rescates de hipotecas”. Los estafadores andan a la caza de propietarios de casas que enfrentan problemas para pagar las mensualidades de sus hipotecas. Compañías que se están haciendo pasar por especialistas en ejecuciones hipotecarios (foreclosure) “prometen hacer milagros” mediante la falsa promesa de poder salvar una casa de un embargo hipotecario mediante la reducción del saldo del préstamo, la tasa de interés o los pagos mensuales, y todo a cambio de “una considerable cantidad de dinero” que debe pagarse por adelantado.

En lugar de caer en las garras de estas seudo compañías, Varcoe recomienda que los propietarios de casa que encaran problemas económicos “contacten a su compañía hipotecaria para pedir una modificación, sin costo alguno, de su préstamos”.

“Sin embargo, antes de contactar a su prestamista, considere la posibilidad de acudir a un asesor de vivienda con experiencia y buena reputación que pueda ayudarle gratuitamente o por una cuota pequeña”, dice Varcoe.

Para encontrar un asesor a través de grupos como Neighbor Works America, visite www.nw.org o llame al 1-888-995-4673 (proporcionan información sólo en inglés). O para ser referido a una agencia de asesoría certificada por el Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos (HUD), visite http://espanol.hud.gov/ o llame al 1-800-569-4287.

Otras estafas involucran pagos por adelantado
Una de estas estafas, que se puso de moda inmediatamente después de que surgieran los problemas con las hipotecas y otros mercados crediticios, consiste en que los estafadores le garantizan la aprobación de crédito mediante una cuota no reembolsable y de considerable cuantía por adelantado. Por supuesto que una vez que los embusteros obtienen el dinero por la cuota, el préstamo fracasa.

“Ningún prestamista legítimo puede prometerle un préstamo sin verificar la situación financiera del solicitante”, advierte Varcoe.

Los timadores también se aprovechan de personas que se encuentran desempleadas o que necesitan dinero extra. En este caso el fraude se comete mediante el envío de correos electrónicos o avisos en la Internet y periódicos. Los avisos ofrecen trabajos en casa de medio tiempo, fáciles de realizar y con un horario flexible. El atractivo es que ofrecen una buena paga por trabajos fáciles como procesar pagos o enviar productos. He aquí dos posibles escenarios de este tipo de estafas:

1. Usted llena una solicitud de trabajo y su supuesto empleador termina robándole su identidad y comete fraude al obtener los números de sus cuentas bancarias y de Seguro Social.

2. Usted puede sufrir pérdidas aún mayores si su supuesto nuevo jefe le pide que deposite un cheque o un giro electrónico en su cuenta bancaria y que envíe dinero desde ella (después de deducir su comisión). Días más tarde, su banco le informa que el depósito original era falso y que usted es responsable por el dinero retirado.

Para mayor información acerca de las estafas sobre ofertas de trabajo desde casa y obtener un formulario para quejas, visite www.IC3.gov, un sitio de Internet ( en inglés) establecido por el Departamento de Justicia de Estados Unidos y el Centro Nacional para la Prevención de Delincuencia de Cuello Blanco.

Las estafas del “comprador misterioso”
Se ha convertido en algo muy común que los negocios y firmas asesoras paguen a los consumidores para que visiten y hagan compras en sus tiendas o cenen en sus restaurantes y luego sometan un reporte confidencial acerca de su experiencia. A estos trabajadores de tiempo parcial se les conoce como “compradores misteriosos” y “compradores secretos”. Sin embargo, existen estafadores que han establecido programas falsos de “compradores misteriosos” que parecen muy reales y que incluso le hacen llenar una solicitud de trabajo (incluyendo el número de Seguro Social) y cuentan con una pagina Web de aspecto muy profesional. De esta forma convencen a los nuevos reclutas para que realicen giros electrónicos usando el dinero de sus propias cuentas corrientes.

Según explica Varcoe, lo primero que el “comprador misterioso” debe hacer es depositar un cheque de caja de 2,000 dólares en su cuenta de banco, supuestamente para cubrir la compra de 1,900 dólares que debe hacer como parte de su nuevo trabajo, más el pago adelantado de los 100 dólares por sus servicios.

“Después recibe instrucciones de retirar de su cuenta los 1,900 dólares en efectivo y llevarlos a una determinada tienda para que sean girados electrónicamente a una persona (un compañero de su nuevo empleador) en Canadá”, comenta la experta. “Después, usted regresa a casa y llena una evaluación sobre la tienda de servicios de envío de dinero. Pero, eventualmente, quizás un par de semanas más tarde, el cheque de caja que usted depositó en su cuenta le será devuelto porque era falso y usted será responsable del dinero que retiró de su cuenta”.

Fraudes usando el nombre de instituciones bancarias
En estos casos, los embaucadores llaman a sus víctimas haciéndose pasar por personal de instituciones bancarias que han estado recientemente en las noticias (quizás una que ha comprado a otro banco) o de una agencia gubernamental (como el FDIC) y le piden al consumidor información personal, como números de cuenta o de Seguro Social o su contraseña.

Para evitar ser víctima de este tipo de fraudes, simplemente no proporcione ningún tipo de información personal a alguien que le llama por teléfono a no ser que esté seguro de que se trata de una compañía legítima.

Otro fraude bancario incluye la venta engañosa de certificados de depósito (CD)
Varcoe explica que durante mucho tiempo los certificados de depósito emitidos por bancos asegurados por el FDIC han sido considerados entre las inversiones financieras más seguras debido al seguro de protección del que gozan. Sin embargo, con la actual situación económica que ha dado como resultado tasas de interés bajas para los certificados de depósito asegurados, quienes utilizan este tipo de cuenta se pueden ver tentados por avisos en la Internet o periódicos que les ofrecen intereses inusualmente altos.

“Aunque la mayoría de los avisos publicitarios sobre certificados de depósito es correcta y legítima, tenga en cuenta que algunos pueden ser engañosos o hasta falsos. Algunas de las cuentas con un alto interés tienen algunas condiciones, como el requisito de comprar seguro o anualidades que usted podría no querer”, manifiesta Varcoe.
Otras cuentas, inclusive pueden anunciarse falsamente como garantizadas por el FDIC; esto constituye una violación a las leyes federales.

Para protegerse de estafas financieras y fraudes, cuando responda a un aviso o a una llamada no solicitada, mensaje de texto o correo electrónico, sea siempre cauteloso cuando alguien le pida actualizar o confirmar información personal como los números de Seguro Social, cuentas bancarias o tarjetas de crédito (inclusive los códigos de seguridad) .

“Sea extremadamente escéptico sobre cualquier oferta no solicitada que le requiera enviar un pago o proporcionar un número de cuenta u otro tipo de datos personales antes de recibir cualquier cosa a cambio”, recomienda Varcoe.

En general, los expertos le recomiendan que asuma que cualquier oferta que suene poco realista o que sea “muy buena para ser cierta”, especialmente una hecha por un extraño o una compañía poco familiar –es probablemente un fraude.

Para aprender más sobre los fraudes financieros más comunes y cómo protegerse de ellos, vea la presentación multimedia, en inglés, Don’t Be an Online Victima (No sea una víctima del fraude cibernético), visite http://www.fdic.gov/consumers/consumer/guard.

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