“Les hemos ahorrado a los ladrones la búsqueda de información sobre sus víctimas” porque éstas comparten datos sensibles sobre ellas mismas en Internet. La afirmación pertenece a un alto ejecutivo de Microsoft en la Argentina y se basa en una encuesta reciente que realizó el gigante tecnológico cofundado por Bill Gates en el país.

El sondeo confirma que muchos usuarios dejan «servidos en bandeja» registros privados que facilitan a los delincuentes y a los pedófilos su labor previa a cometer un delito. Por ejemplo, 1 de cada 3 menores de 17 años comparte datos personales en forma voluntaria a desconocidos a través de la red.

Por «datos personales» se entienden:

  • Edad
  • Colegio
  • Dirección de correo electrónico
  • Domicilio particular
  • Teléfonos
  • Nombres de los parientes más cercanos

Pero además de estos datos, hay otro tipo de información que el usuario comparte en la web, como por ejemplo, sus fechas de salida y regreso de las vacaciones o escapadas de fin de semana. Basta con hacer la prueba escribiendo en Twitter la palabra “vacaciones”, o haciéndolo en Google con la refinación de búsqueda que brinda la herramienta “tiempo real”.

La privacidad del usuario en Internet se basa en tres pilares:

  • el desarrollo del software,
  • las políticas de los proveedores de servicios en la red y
  • los hábitos de los usuarios.

En el primer caso, la responsabilidad de los fabricantes del software que se usa para navegar por la web es fundamental, para corregir errores de programación por los cuales puedan entrar los ladrones informáticos.

En el segundo caso, los proveedores incluyen a las redes sociales, con sus políticas de privacidad y moderación de grupos y comentarios y, en especial, con sus medidas para resguardar la privacidad de los usuarios.

“Se puede tener todo bien en los dos primeros pilares, pero si no hay conciencia por el lado del usuario, todo se cae”. Y los datos de la encuesta realizada por Microsoft así lo avalan.

Amenazas y discriminación

Internet, y en especial las redes sociales como Facebook, son vehículos para amenazas, intimidaciones y discriminaciones, según surge de la encuesta.

El 16% de los consultados reconoció que recibió amenazas a través de las redes, y el 15% se sintió discriminado. En tanto, el 54% de los que fueron intimidados no lo denunciaron, y sólo el 21% de los discriminados difundió lo que le pasó.

Recomendaciones

En el sitio http://navegaprotegido.org hay consejos y recomendaciones que pueden tomar en cuenta familias, usuarios finales de la red e incluso comerciantes, empresarios y profesionales.

En esas páginas se enfatiza la necesidad de enseñar a niños y adolescentes que no deben compartir nunca información personal en línea, ni sobre ellos mismos ni sobre su familia, sin el permiso de los padres. Y este imperativo es aún más fuerte cuando se trata de personas a las que no se conoce personalmente o en quienes no se confía en el mundo real.

Los padres deben asegurarse de saber con quiénes interactúan sus hijos vía correo electrónico, mensajería instantánea, blogs y redes sociales. Existen programas para ello, provistos por empresas de seguridad informática.

Se recomienda además escoger un alias que no revele nada personal y que no sea sugestivo. Por ejemplo, “fanmusical” en vez de “juan13” o “sexysusie”.

La información personal se refiere no sólo a datos personales -tales como el nombre de un hijo, edad, número telefónico o dirección- sino también a fotografías y sentimientos.

Los pedófilos buscan vulnerabilidad -tristeza, soledad o enojo- y a veces pueden usar lo que parece información sin conexión para ubicar a un niño y aprovecharse de él.

Fuente: Tecnología iProfesional