La mayoría de creadores de malware actuales tienen un objetivo claro: ganar cuanto más dinero, mejor. Para ello se crean entramadas organizaciones que se encargan de programar los códigos maliciosos, mantener activos los servicios de propagación de sus creaciones o incluso administrar todo el dinero robado a los usuarios como si de una empresa normal se tratara.

No obstante, en muchas ocasiones se necesita una pieza fundamental que escapa al control de los delincuentes. Se trata de los muleros, personas que aceptan recibir dinero procedente del cibercrimen (normalmente casos de phishing) en sus cuentas corrientes y enviárselo a los delincuentes a cambio de una comisión.

En la mayoría de ocasiones los muleros desconocen que están realizando una actividad delictiva, ya que ellos solo respondieron a una oferta de empleo que les llegó por email. Esta oferta normalmente se presenta como una posibilidad de trabajar desde casa unas pocas horas a la semana a cambio de una cantidad interesante de dinero.

Otra manera que tienen los delincuentes para disponer de usuarios que realicen sus actividades es infectándolos y haciendo que entren a formar parte de una botnet. De esta manera consiguen controlar miles de máquinas para  realizar sus actividades delictivas sin apenas exponerse.

Para conocer cómo funciona todo este entramado delictivo y saber el papel que desempeñan los muleros, podemos escuchar el siguiente archivo de audio:

[Podcast] Muleros, botnets y cibercrimen

Fuente: Laboratorio OntiNet – ESET España