En Facebook se pueden compartir fotografías, videos, pensamientos, artículos periodísticos y una infinidad de recursos al alcance de cualquier usuario. Pero la red social puede convertirse en un perfil detallado de una persona que puede resultar riesgoso, sobre todo para los más chicos, que a veces brindan información que puede ser usada por delincuentes, secuestradores o integrantes de una banda de trata de personas.

El auge de Facebook, que ya cuenta con 750 millones de usuarios en el mundo, ha llegado a todas las edades, y también a las escuelas, donde los niños comparten información con sus compañeros, vecinos o amigos. Algunos padres permiten a sus hijos crearse una cuenta en la red social, y en muchos casos pierden el control de lo que allí se publica y quién puede acceder a esa información.

Candela Rodríguez, la niña asesinada en Argentina, tenía un perfil en Facebook, «Cande Dbl», donde subía fotografías que se sacaba con su celular: en los actos escolares, junto a sus amigas del Barrio Luna, en Villa Tesei, en Hurlingham, y también junto a su familia en su casa.

El problema del perfil de Facebook de Candela, que ya fue dado de baja, era que todo aquel que tenía una cuenta en Facebook podía ver las fotografías que ella misma había creado: los lugares que frecuentaba, qué actividades realizaba, cómo vestía, qué amigas tenía, cómo era el interior de su casa, entre otros datos.

La red social especifica en las condiciones de uso que sólo se pueden crear un perfil las personas mayores de 13 años. Es el mismo sitio web el que recomienda «que los menores de edad, a partir de los 13 años, pidan permiso a sus padres antes de enviar información sobre sí mismos a través de Internet» y anima a que los padres «enseñen a sus hijos prácticas seguras para el uso de Internet».

Muchas veces, los usuarios no prestan atención a la configuración de privacidad de la cuenta, predeterminada de modo tal que cualquiera pueda ver el perfil de un usuario, concepto vital de la red social, que nace con el objetivo de «compartir».

Ante las críticas del manejo de privacidad, Facebook se ve obligado a realizar cambios en la plataforma, como por ejemplo simplificar la modalidad de ajuste de la privacidad. Para hacerlo, se puede ir a facebook.com/privacy , y desde allí se puede controlar cómo compartir desde fotografías hasta publicaciones en el muro (donde se muestra la actividad del usuario).

De este modo, la persona puede elegir con quién compartirá su perfil: con todos (público), con sus amigos o personalizado. En esta última opción se podrá realizar un ajuste más estricto sobre los permisos de privacidad. Asimismo, en facebook.com/settings se pueden controlar los datos personales ingresados, la cuenta de correo electrónico asociada y realizar el cambio de la contraseña de inicio de sesión.

Fuente: La Nación