Se conoce como sexting al envío, a través de teléfonos celulares, de fotografías y/o videos con contenido sexual.

En su mayoría, estas imágenes son producidas por el propio remitente. Suelen ser muy íntimas, con grabación de sonidos, fotos o videos en actitudes sexuales, desnudos o semidesnudos, que tiene como destino una pareja sexual o amorosa; también las puede enviar un  amigo  como un simple juego. Las principales causas para producir y/o transmitir sexting son: noviazgo, coqueteo, lucimiento, impulsividad, presión de amigos, venganza, intimidación, chantaje. Las personas han usado siempre los medios de comunicación para enviar contenidos sexuales (eróticos o pornográficos), pero con las TICs surge un grave peligro: la difusión masiva e incontrolada de esas imágenes.

Según una investigación publicada por UNICEF en el 2011, los jóvenes se sienten más cómodos compartiendo información íntima sexualizada en la Red que fuera de ella. La ruptura con una pareja es una causa de sexting sin autorización y en otros casos se realiza por el interés en experimentar o por llamar la atención.

Autoridades de diversos países expresaron preocupación por la difusión de este fenómeno que está provocando nuevas tipologías del delito vinculadas con pornografía infantil, como el intercambio de imágenes por dinero. El 25% de las imágenes de pornografía infantil que se detectan en EUA, son originadas mediante el sexting.

Practicar el sexting tiene riesgos en el ámbito psicológico, legal y en la integridad física de quienes participan. Dado que la gran mayoría de los practicantes son menores de edad, los padres y los docentes deben buscar caminos de prevención. Los principales riesgos son:

  • Exposición a pederastas, acosadores o chantajistas: peligro de que las imágenes sean usadas para una extorsión por parte de los destinatarios o terceras personas que tengan acceso a las mismas.
  • Responsabilidad penal: la imagen de cada persona está protegida legalmente, quienes las difundan podrán ser acusados de pornografía infantil y derivar consecuencias legales. En el que caso que las difundan menores de edad, sus padres podrán ser involucrados legalmente.
  • Riesgos psicológicos: la persona cuya imagen sea distribuida puede ser sujeto de humillación pública y acoso y sufrir graves trastornos por ello, como depresión, ansiedad, pérdida de autoestima, aislamiento, incluso llegar al suicidio.
  • Difusión ilícita de las imágenes y/o uso de las mismas en webs ilegales de pornografía y prostitución: estas webs recogen fotos de ex parejas, generalmente desnudas, que se generan en el sexting o en situaciones privadas de pareja.

Consejos para jóvenes (y adultos)

  • Piensa antes de enviar. Lo que publicas online o sale de tu propio celular es  irrecuperable, escapa para siempre de tu control y puede llegar a cualquiera en cualquier momento. Hoy deseas mostrar algo, que mañana tal vez quieras ocultar. El destinatario de tu imagen puede no ser tu amigo mañana. Cada vez hay más webs que se dedican a recopilar y difundir estas imágenes: tu desnudo podría acabar en uno de ellos.
  • Desnudez de menores de edad, delito de pornografía infantil. La pornografía infantil es un delito cuando se crea, se posee o se distribuye, protagonizada por menores de 18 años. Si te llegan este tipo de imágenes, bórralas de inmediato. Si crees que su difusión está dañando a alguien, ponlo en conocimiento de una persona adulta.
  • La imagen es un dato personal cuyo uso está protegido por la Ley. La imagen de alguien no se puede utilizar sin el consentimiento de la persona implicada. Si se difunde una imagen sin consentimiento y tú la posees, puede comprometerte.
  • Recibir o tomar una imagen de una persona no te da derecho a distribuirla. El hecho de contar con una imagen (fotografía o vídeo) en tu celular no significa que tengas derecho a hacer con ella lo que quieras. Son cosas diferentes. Incluso si te dieron permiso para tomar la imagen, no significa que la puedas enviar a terceros.
  • La Ley actúa siempre, también para los menores, con Internet y los móviles. Aunque todos lo hagan, seas menor o creas que no pueden identificarte, eres responsable. Las Leyes te protegen a ti en todos los ámbitos, pero también a los demás y te pedirán cuentas si no respetas las reglas.
  • Evita participar con tu acción, tu risa o tu omisión. Cuando el sexting deriva en humillación y acoso colectivo, la víctima sufre un daño enorme, un sufrimiento extremo. Si lo promueves, eres responsable. Si te callas, tu silencio ayuda a quien acosa y hiere a la víctima.

Consejos para padres y docentes

  • No niegues el problema y toma medidas. Reconoce que la edad, las hormonas y la tecnología son una combinación de cuidado. Habla con tus hijos/alumnos sobre las implicaciones del sexting para protegerlos. 
  • Informa a tus hijos/alumnos sobre el sexting. Habla sobre sus actividades en Internet y con su celular, para que comprendan que las fotos y mensajes que envían pueden ser usadas por otras personas y los riesgos de que esto sea visto por profesores, vecinos, novios/as, jefes, vecinos y también por pederastas; menciónales el daño que pueden causar si reenvían fotos de sus compañeros o de otras personas. Mantén un diálogo abierto y comenta sobre nuevos casos que conozcas para que ellos lo hablen también con sus compañeros.
  • Intenta saber con quién se comunica. Respetando su intimidad, busca tener un diálogo franco para saber con qué personas están en contacto por Internet y por teléfono celular. Busca conocer a sus amistades y a sus familias.
  • Házle recomendaciones sobre su presencia en la Red. Habla con ellos sobre lo que ponen como público y lo que mantienen como privado e informalos sobre los problemas de seguridad que surgen en este tipo de comunidades virtuales.
  • Uso eficiente de los medios de comunicación celular e Internet. Habla con ellos sobre el uso de la Internet y los celulares. Debes dejarles claro qué es lo que admites que hagan en la Red y con sus móviles.
  • Que cuenten contigo. …Y si algo falla, alguien los molesta o su información acaba donde no debe, que sepan que les ayudarás, y que no teman contarte cualquier problema. Ten cuidado de que no se sientan avergonzados por ti ni humillados.
  • Infórmate sobre riesgos asociados. El ciberacoso, el ciberbullying y el grooming son problemas  asociados o derivados del sexting. Infórmate sobre ellos. Y aconseja a tus hijos que estén al tanto sobre las repercusiones legales de sus actos.

Analítica