El gobierno japonés ha aprobado nuevas sanciones para los intenautas que descarguen archivos que vulneran los derechos de algún autor, entre las que se incluye la posibilidad de tener que pasar un máximo de 2 años entre rejas o pagar una cuantiosa multa.


Hablamos de 2 millones de yenes, cerca de 25.700 dólares, que se verían abocados a pagar aquellos usuarios que hayan sido arrestados por piratería y quieran evitar su paso por la cárcel.

Según se desprende de los datos presentados por la Industria Discográfica de Japón, las descargas ilegales en formato digital superan en 10 veces las que se obtienen de forma legal.

Con la ley actual ya estaban regulados los castigos para las personas que subían música y vídeos de forma ilegal, que en esos casos ascendía los 128.318 de multa y hasta 10 años en prisión.

The Inquirer