El ataque informático contra Adobe contagia a Facebook. Desde hace semanas, la red social de Mark Zuckerberg continúa enviando alertas a todos aquellos usuarios que ha detectado que usan la misma contraseña y correo electrónico que los hackers que atacaron Adobe.


“Recientemente, hubo un incidente de seguridad en otra web ajena a Facebook. Facebook no se ha visto afectado por dicho ataque, pero tu cuenta con nosotros está en riesgo porque usas la misma contraseña en ambos sitios”, reza el mensaje de alerta, sin mencionar explícitamente a Adobe.

Facebook bloquea los perfiles de dichos usuarios hasta que cambien su correo electrónico, su password y, además, respondan a varias preguntas de seguridad. Mientras tanto, apagón total y prohibido entrar en el caralibro.

“Nadie podrá ver tu Facebook hasta que terminemos”, apostilla el aviso de alerta.

Zuckerberg

Dicho de otra manera, el ciberataque sufrido por Adobe contaminó directamente a Facebook y los expertos no descartan que también a otras redes sociales.

Y los chicos de Zuckerberg se han puesto manos a la obra en cuanto han descubierto que las contraseñas y correos robados coindicen con las que sus usuarios utilizan en la compañía creadora de programas como el Photoshop.

La pregunta es cómo, si Facebook encripta las contraseñas de todos aquellos que se registran en su ecosistema, ahora ha detectado coincidencias entre las hackeadas en Adobe y las que esos mismos usuarios duplicaron por costumbre en la red social.

Por cierto, que dichas claves de acceso o, por lo menos, las más comunes y desveladas por un experto informático, son de risa: como, por ejemplo, la más habitual: 123456.

Está claro que el ‘octubre negro’ que sufrió el jefe de seguridad de Adobe, Brad Arkin, se puede extender mucho más allá de lo que pensaba. Recordemos que Arkin informó a sus clientes de que les habían hackeado más de 2,9 millones de cuentas y datos sobre tarjetas de crédito.

Lo cierto es que no fueron 2,9 millones las cuentas hackeadas. Adobe amplió el agujero de seguridad a más de 150 millones de usuarios, de los cuales estima que “solo 38 millones” pueden verse afectados, al considerarlos como “activos”.

“Te recomendamos que cambies tu nombre de usuario y contraseña, si también la utilizabas en otras webs”, explicaba Adobe en su blog de atención al cliente.

Nadie esperaba que este agujero de seguridad se convirtiera en una llaga que nunca sutura ni tampoco que sus efectos secundarios se propagaran.

Como una epidemia.

Antena 3/TecnoXplora