Tras los atentados de París el conocido grupo de hackers Anonymous anunció venganza contra ISIS, declarándoles la guerra cibernética y emprendiendo un conjunto de operaciones que se ha saldado con un importante golpe contra el sistema de comunicaciones en redes sociales de los autodenominados como Estado Islámico.

Anonymous

Una de las consecuencias mas notorias ha sido el hackeo de un total de 5.000 cuentas de Twitter pertenecientes al grupo terrorista, que fueron utilizadas por Anonymous para publicar tweets que buscaban ridiculizar la figura de ISIS, algo que ha generado revueltas en la conocida red social del pajarillo azul y ha dejado mensajes de simpatizantes clamando venganza.

Un gesto loable por parte de Anonymous que, sin embargo, tiene un lado negativo, y es que con sus ataques están acelerando la migración de ISIS a la Deep Web, donde es mucho más complicado seguirles la pista e interceptar sus comunicaciones.

Esto ha llevado a algunos a criticar los ataques de Anonymous, ya que aseguran que con ello consiguen hacer más mal que bien y que no tienen una utilidad real de cara a acabar definitivamente con el grupo terrorista, y francamente creo que tienen bastante razón en este sentido.

Los ataques que ISIS ha recibido en sus comunicaciones, unido al cierre de 78 canales públicos en Telegram que eran utilizados por el grupo terrorista, ha actuado como una especie de estimulante que ha hecho despertar al Estado Islámico, que se ha dado cuenta de la verdadera necesidad de proteger mejor sus comunicaciones, con todo lo que ello supone.

Informe: Muy Computer