Según el más reciente estudio de Adalid, compañía consultora especializada en seguridad informativa, el 20 % de los usuarios de Facebook tienen edades entre los 13 y 17 años y son el público objetivo de los ciberdelincuentes que a través de engaños inducen a los menores a realizar actividades negativas.

Redes sociales

La compañía analizó más de 150 casos de ciberdelitos que fueron recibidos durante 2015 en donde los eventos más frecuentes eran sexting, grooming y bullying.

Andrés Guzmán Caballero, CEO de Adalid, afirmó que “existe una tendencia que demuestra que el 80 % de adultos que tienen redes sociales navegan torpemente en ellas, debido a que no saben configurar opciones de privacidad y restricciones de etiquetado”.

Guzmán indicó que los adultos además suelen subir fotos inapropiadas, comentar detalles innecesarios de su vida privada y aceptar personas que no conocen por completo. “Si todas estos errores los cometen adultos que son conscientes de sus actos, imagínese todo lo que un niño deja saber a través de sus redes sociales”, afirmó Guzmán.

A través del estudio realizado por Adalid, pudo perfilar y detectar las tácticas de los delincuentes, así como describir los cambios en el comportamiento del menor, que deben generar alertas en sus padres a fin de brindarles la asesoría necesaria o recurrir a especialistas en la materia.

Estos son los perfiles de los ciberdelincuentes en cada red social:

Facebook

Según el estudio, generalmente son hombres entre 20 y 40 años de edad los que a través de engaños contactan a menores de edad, estos personajes suelen frecuentar Cafés Internet o descargar aplicaciones que garanticen su anonimato, pues ocultan su perfil criminal ante su núcleo familiar.

Estos individuos en su mayoría son adictos a la pornografía y cuando acechan desde su casa, no permiten que otros manipulen su celular o computador.

También se pudo establecer, que los delincuentes llegan a tener más de 20 perfiles en Facebook, muchos de ellos de niñas o niños para generar simpatía con su víctima.

Por tal razón, los padres deben saber que un niño no debería tener más de 100 amigos en esta red; esto sería sospechoso, así mismo, si se les dificulta argumentar sobre la existencia de una persona que ellos no conocen.

Igualmente, los padres deben estar alerta si los menores presentan trastornos de ansiedad o depresión, pues esta es la más notable reacción de los niños luego de que los ciberdelincuentes comienzan a incentivar a los menores a cumplir con ‘retos’ que con el paso del tiempo empiezan a ser más subidos de tono en la medida que se fortalece la supuesta amistad.

Lo padres deben sospechar si sus hijos tienen amigos en Facebook que registran pocas fotos personales y seguramente no son de ellos, no hay actualizaciones de estatus recientes o información personal, si su lista de amigos es escasa o la mayoría son del género opuesto y finalmente, si su número de celular está visible.

Instagram

Los perfiles de estos delincuentes tienden a preocuparse mucho por su estética, le gusta ver las fotos de otros, por lo cual se considera como voyerista digital. De otra parte, le gusta revisar constantemente las redes de los famosos para identificar sus fans menores de edad.

Estos personajes suelen compartir fotos de los grupos musicales que les gustan a los menores para hacer creer que comparten los mismos gustos, así mismo, busca como excusa las fechas de los eventos o conciertos de estos artistas para entablar conversaciones con los menores.

El depredador suele plantearle al menor que a cambio de fotos de él podrá tener juguetes tecnológicos o dinero, si el menor accede, el delincuente lo chantajea con revelar el material obtenido si no continúa proporcionando más fotografías.

Los padres de familia deben estar alerta si su hijo se toma fotos permanentemente y las sube a sus redes sociales o si al preguntarle por la razón de tantas publicaciones en su cuenta refleja nerviosismo y se siente aludido con el tema.

WhatsApp

Los delincuentes suelen ser amantes de la tecnología y saben cómo rastrear datos e identificar cuando el celular es de un menor, suelen atacar en horas de la tarde y noche cuando el niño no es vigilado por sus padres.

Estas personas simulan ser amigos del menor para entablar conversación con él. Esto lo logra a través del rastreo de las fotos que el niño tiene en sus redes sociales, logrando que el menor crea que es una persona de confianza.

La recomendación para los padres es que estén pendientes que los menores tengan protegida su fotografía y datos personales en la configuración de esta aplicación, y que en sus historiales no tengan fotografías de ellos.

Es importante estar atento si el niño no deja visible su celular, ni permite el acceso al mismo.

Twitter

El estudio identificó que los delincuentes publican en esta red social links que conducen a páginas de pornografía o que contienen virus maliciosos para que sus víctimas descarguen este tipo de contenido sin saber de qué se trata.

Twitter es de las redes sociales más propicias para crear usuarios falsos. Esta es una de las redes en donde más se suplantan identidades, lo cual la convierte en un escenario peligroso para los adolescentes.

La recomendación para los padres es explicarle a los menores los peligros que se encuentran en la red y de ser posible instalar el computador en una habitación común en donde el adulto pueda estar pendiente mientras el niño navega.

Fuente: El Colombiano