Los dispositivos móviles son cada vez más utilizados por los usuarios para trabajar allá donde les lleve la jornada. Gracias a ellos se pueden manejar datos e información alojados en la nube sin importar el cuándo ni el dónde o el cómo. Pero siempre con seguridad.

Y es que, la seguridad es esencial para que la movilidad tenga sentido. Por eso, un dispositivo móvil que trabaje sin tener en cuenta este requisito esencial está destinado al fracaso. Se impone, en definitiva, la necesidad de establecer una política de seguridad a la hora de usar dichos dispositivos.

¿Qué elementos componen esa política de seguridad? Esencial, establecer contraseñas en los dispositivos móviles que utilice el usuario para trabajar. En caso de que no lo haga, debería ser el departamento de TI de la empresa el que le obligara a instalarlas para evitar pérdidas o robos de datos e información.

Otro aspecto a cuidar son las aplicaciones con las que trabaja el usuario y que aloja en su dispositivo. Sobre todo, si se trata de aplicaciones poco o nunca usada por su parte y a las que se concedió acceso a los datos en algún momento. Vigilar esas aplicaciones o, directamente, desinstalarlas, puede ser una buena manera de evitar problemas con ellas.

Finalmente, una directriz esencial es respetar las actualizaciones tanto de las versiones del sistema operativo como de las aplicaciones instaladas en el dispositivo. Todas ellas incluyen mejoras en seguridad que son vitales para mantener protegidos uno y otras.

En conclusión, características a tener en cuenta a la hora de utilizar los dispositivos móviles por parte de los usuarios. Porque, sin seguridad, nada de lo que se desarrolle relacionado con TI puede tener futuro. Y más en los tiempos que corren.

Fuente: IDG/ Movilidad Empresarial