Fuente: Sectorial

El 2017 se caracterizó por la alta presencia de cibercrimen. El mayor reto fue el de la seguridad en redes y portales de Internet, donde el hurto y secuestro de datos se convirtió en uno de los puntos más cuestionados en relación con la capacidad que tienen las empresas de proteger la información personal.

Esta problemática cambia según la región. En Latinoamérica, según la firma FortiGuard, se revelan tendencias de actualización de la infraestructura de seguridad, dado que la actual no está al día o no contiene los parches adecuados, haciéndola vulnerable.

En el caso de la seguridad en los móviles, del total global del malware en celulares, el mayor crecimiento lo presentó América Latina y el Caribe, que durante el primer semestre de 2017 registró un incremento del 28% en la línea de Android, 8% por encima del crecimiento en el mismo periodo de 2016. Entre los principales obstáculos a la hora de mejorar y superar las fallas relacionadas a la seguridad digital, se encuentra un tema de educación: la escasez de profesionales expertos en esa área del saber, lo que conlleva grandes costos si se desea traer un especialista extranjero.

Se estima que el costo del cibercrimen en Colombia es de 3.3 billones de dólares al año; por ello, la mayoría de las empresas han migrado la información a la nube, lo que les permite además tener mayor alcance y menores costos del servicio, gracias a una mejora en la productividad.

En el momento las organizaciones usan en promedio 35 aplicaciones en la nube, las comúnmente más utilizadas son Office 365, Google y Dropbox. Los nuevos entornos conectados generan la necesidad de implementar controles de seguridad y adopción de software antiataques, incrementando la demanda del sector.

De acuerdo con el estudio ESET Security Report 2017, que evidencia el estado de la seguridad informática en América Latina, aproximadamente el 47% de las empresas colombianas tuvieron un incidente de seguridad informática en el último año. La mayor preocupación de los empresarios son los ataques, con un 56%, seguido de las vulnerabilidades, con el 52%, y el phishing con el 27%. Esto, según una entrevista realizada a 4 mil profesionales.

A principios del segundo semestre se vivieron dos ataques cibernéticos que afectaron a 170 países y generaron pérdidas millonarias. Estos fueron el Wannacry y Petya de tipo ransomware, un código malicioso que se dedica a secuestrar información digital a cambio de dinero.

La modalidad de ataque es usar un software malicioso, haciendo vulnerables los sistemas. De acuerdo con un estudio de BSA The Software Alliance, existe una correlación del 79% entre el uso de software sin licencia y la presencia de malware, pues los programas ilegales facilitan la propagación de virus y ataques. En Colombia, el 50% de las empresas operan con software sin licencias. Estos eventos han generado que el desarrollo de sistemas informáticos y procesamiento de datos tenga una disminución en sus ingresos operacionales durante el último periodo.

Fuente: DANE