Podemos decir sin mucho temor a equivocarnos que los robots van a ser una parte muy importante de la sociedad próxima, por no decir la presente. Una gran cantidad de tareas mecánicas pasarán a ser realizadas por las máquinas, ahorrando costes y mejorando el rendimiento según las expectativas, pero también suprimiendo puestos de trabajo. Esto último está creando una alarma social ante un futuro mecanizado y sin oferta de trabajo para el ser humano.

El temor a que las nuevas tecnologías sean las causantes de un declive en la contratación de personas no es algo nuevo. A lo largo de la historia el ser humano ha visto cómo las diferentes máquinas, véase el sector de la automoción, y tecnologías, como el cableado eléctrico, hacían avanzar a la sociedad contando siempre con una división de opiniones entre estar a favor o en contra del proceso de innovación.

Con la corriente pesimista y la optimista avanzando de forma similar, lo cierto es que nadie tiene muy claro a día de hoy cómo afectará la implantación de los robots al empleo. Los más pesimistas dicen que la automatización va a eliminar cerca del 50% de los puestos de trabajo actuales, mientras que los hay que hablan del 15%.

 

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Fuente: Computerworld