Tienes que ser consciente de que cuando realizas una foto, por ejemplo, de una reunión de amigos, una cena o un selfie, puedes estar plasmando en una imagen mucha más información de la que piensas o quisieras en un principio.

Por lo tanto, antes de compartirla con tus amigos o en las redes sociales, debes pensar si realmente quieres hacerlo, ya que puedes estar contando cosas a través de tus fotos que no te gustaría que otros supieran, ¿no te lo crees?

Vamos a demostrártelo a través de tres ejemplos:

En el primero podemos ver un fotograma de un vídeo de una persona hablando a sus seguidores sobre su modo de vida o su trabajo. ¿Te llama algo la atención?

Imagen de un fotograma de un vídeo web

Si la analizamos detenidamente, en un segundo plano, se está mostrando información confidencial y personal en las pantallas del ordenador. Tiene abierta su libreta de direcciones y se muestra el correo electrónico de varios de sus contactos. En la segunda pantalla tiene abierta una nota donde se pueden leer sus futuras citas y planes de trabajo.

Imagen oculta en el fotograma

Con toda la información que podemos ver en la foto, el protagonista y sus contactos podrían sufrir ataques dirigidos de phishing, robo de información, suplantación de identidad, fuga de información, etc.

El segundo ejemplo se trata de una foto aparentemente normal, pero si nos fijamos más, podríamos extraer información como el número de tarjeta de crédito, el número del DNI, nombre completo y empresa donde trabaja esta persona. Con esta información, alguien mal intencionado podría, por ejemplo, realizar compras en internet con nuestros datos bancarios y en nuestro nombre o hacer una suplantación de identidad.

Imagen subida a una red social

¿Qué otros datos podrían averiguarse a través de una foto similar? Nombre y dirección del local donde nos encontramos a través de carteles, servilletas, azucarillos, con lo que se podría hacer un seguimiento de costumbres y hábitos y averiguar dónde va a estar una persona en un determinado momento, o incluso saber con qué persona nos encontramos ¿te has parado alguna vez a mirar el reflejo de unas gafas o del cristal de una ventana?

Información oculta en la imagen

En el último ejemplo, se muestra la foto que alguien podría compartir en las redes sociales bajo la frase “Preparando la maleta para mis vacaciones”. Con ella, el usuario comparte con sus contactos o conocidos en las redes sociales la preparación y confección de la maleta para sus próximas vacaciones. ¿No ves nada extraño?

Imagen de preparación de una maleta para las vacaciones

Esta foto contiene varios datos que pueden arruinar el viaje a esta persona, como por ejemplo, información sobre las fechas del viaje y los billetes que utilizará. Con estos datos, cualquiera que tuviera información adicional, como su email o número de teléfono, podría anular sus billetes a través de los códigos identificativos.

¿Algo más? Sabemos en qué fechas estará de vacaciones por lo que, en caso de conocer cuál es su domicilio, los vecinos de lo ajeno tienen varios días para poder robar en su casa con total tranquilidad.

Información oculta en la imagen de la maleta para las vacaciones

METADATOS, ¿QUÉ NOS PUEDEN CONTAR?

Si llegados a este punto, piensas que esto no te puede pasar a ti puesto que siempre eres muy cuidadoso con la información que puedes transmitir a través de tus fotos, no te olvides de los metadatos.

Cuando realizas una fotografía en un dispositivo o la tratas digitalmente, se genera y se almacena junto a las fotos una serie de datos adicionales, como la información de la cámara, los parámetros del disparo efectuado e incluso la geolocalización (si está activada en un dispositivo con GPS incorporado). A este conjunto de información se le denomina metadatos.

Por lo tanto, cualquier persona con acceso a la imagen podría obtener información del lugar donde se realizó la foto, día, hora, el autor y el sistema operativo utilizado para tratarla, entre otros. ¿Realmente quieres compartir esta información de tus fotos?

Vamos a verlo a través de la siguiente fotografía. Tú mismo puedes comprobarlo siguiendo los pasos que te indicamos.

En primer lugar, debes descargar la foto haciendo clic sobre ella con el botón derecho y seleccionando “Guardar imagen como…”:

Imagen de ejemplo para ver los metadatos que contiene

Para encontrar los metadatos de una imagen en Windows, debes hacer clic con el botón derecho sobre la misma, seleccionar la opción “Propiedades” y dentro de la ventana ir a la pestaña “Detalles”, donde aparecen los metadatos de la foto con la información relevante de la misma.

En nuestro ejemplo, podemos ver el autor de la imagen, la fecha de la captura y la aplicación con la que se trató la imagen y el sistema operativo del dispositivo. La información de la imagen nos indica que la foto la realizó Juan Pérez el día 08/05/2018 con un móvil Android (ya que Mediatek es un procesador utilizado por móviles con este sistema operativo).

Metadatos con el autor y fecha de la captura de la imagen

En el apartado “Cámara” podemos encontrar datos como la marca y el modelo de la cámara, así como detalles técnicos de la lente utilizada.

Metadatos con la información técnica de la cámara

También podemos ver la ubicación donde se ha realizado la foto, ya que estaba habilitada la ubicación GPS del móvil, en formato de latitud y longitud, con los que a través de un buscador se puede saber el punto exacto.

Metadatos con la geolocalización donde se realizó la imagen

Resultado de la búsqueda de las coordenadas geográficas

En otros casos, se puede obtener información adicional, como la conexión del dispositivo móvil o la red wifi a la cual estaba conectado (si estuviera habilitada).

Para poder ver los metadatos en Android, debes seleccionar la imagen, ir a “Detalles” y en la nueva pestaña, verás toda la información relativa a la misma. En iOS debes descargar una app para poder ver esta información.

Visualización de los metadatos en Android

En macOS, debes seleccionar la imagen, hacer clic con el botón derecho y seleccionar la aplicación “Vista previa”, y una vez se muestra la imagen debes ir a Herramientas y seleccionar “Mostrar Inspector”. De esta forma, podrás ver los metadatos de la foto.

La mayoría de los metadatos de las imágenes se pueden borrar, ¿cómo? En Windows, dentro de la ventana de “Propiedades” en la pestaña “Detalles”, debes ir a “Quitar propiedades e información personal”. En la nueva pestaña, selecciona “Quitar las siguientes propiedades de este archivo” y pincha en el botón “Seleccionar todo”. Haz click en Aceptar y después Aplicar. De esta forma eliminarás los datos personales excepto los técnicos de la imagen.

Detalles de la eliminación de los metadatos en Windows

Tanto en Android, como en macOS o en iOS, necesitas instalar una aplicación específica para borrar metadatos de las imágenes.

Ten en cuenta que en servicios como Google Drive, Gmail, iCloud o Dropbox, cuando subes un archivo no se eliminan los metadatos asociados a las imágenes. Por lo que si quieres eliminar cualquier metadato, debes hacerlo antes de subir las imágenes a la nube o enviarlas por email.

Un dato tranquilizador que debes saber es que redes sociales como Twitter o Facebook y aplicaciones de mensajería, como WhatsApp o Telegram, eliminan los metadatos de las fotos que los usuarios suben o intercambian en sus plataformas.

CONSEJOS

Fuente: OSI, Oficina de Seguridad del Internauta